Dónde se te escapan los clientes
En una tienda pequeña la misma persona cobra, acomoda la mercancía y contesta el teléfono. Cuando hay gente en el mostrador, algo se queda esperando:
- Alguien llama un sábado para preguntar si tienes una prenda en su talla. Nadie contesta y no vuelve a llamar.
- Una clienta nueva sale encantada, pero sin ninguna forma de enterarse de lo que llega después.
- Tu Perfil de Negocio de Google muestra el horario equivocado en un día feriado, o no dice qué vendes.
- Instagram es donde publicas, pero también donde se acumulan las preguntas sin leer.
- Los clientes contentos le cuentan a sus amigos, pero casi nadie deja una reseña si no se la piden.
Lo que cambia con PMI
- Una página que hace bien lo básico: lo que vendes, tu horario, dónde estás y cómo contactarte, en un dominio que es tuyo. Puede estar en español, inglés o ambos.
- La línea contesta en nombre de la tienda mientras atiendes a alguien en persona. Las preguntas sobre horario, cómo llegar o devoluciones reciben las respuestas que apruebas. Las preguntas por una prenda se anotan y te llegan por texto, porque la línea no ve tu inventario.
- Tu Perfil de Negocio de Google se mantiene al día y cada cliente recibe un pedido de reseña, con borradores de respuesta.
- Quien quiere preguntar antes de ir te puede escribir por WhatsApp o por texto, y el mensaje te llega al celular.
Que vuelvan, sin llenarlos de mensajes
Los clientes que regresan son las ventas más baratas de una tienda, y para conservarlos hacen falta dos cosas: permiso y algo que valga la pena leer. Pregunta en la caja o en tu página si quieren enterarse de la mercancía nueva y los eventos. Manda noticias que les importan, como reposiciones, colecciones nuevas o eventos en la tienda, en lugar de un descuento cada semana. Haz fácil darse de baja y deja de escribirle a quien lo pida. El Sistema de Contenido se encarga de las publicaciones y el correo; los textos siguen la misma regla: primero el permiso.